lunes, 28 de diciembre de 2009

Rematarla para que no sufra

Tristemente, muchos empresarios al cerrar el balance del año estarán con esta duda. La crisis a golpeado a muchas empresas sin dejarles tiempo a reaccionar. El diagnostico es pesimista, su trayectoria es optimista. En un escenario sin tiempo para dejar de apagar fuegos, necesitamos, no de una mente fría, sino de un conocimiento de la tendencia de mercado. Hoy, se necesita de un observador externo capaz de olvidarse del pasado, centrado en valorar las posibilidades de adaptar nuestro presente a un futuro inmediato. Necesitamos un "doctor House" capaz de hacer pensar al equipo más allá de los síntomas primarios. Capaz de tener el valor de testar estrategias sin matar al paciente.

Es época de reunir al equipo de la empresa, de gestionar el conocimiento como decimos ahora. De exprimir a cada uno para de un grano hacer una montaña. Tenemos que enfrentarnos al mercado actual, conocerlo perfectamente y adaptar nuestra empresa. No podemos continuar apagando fuegos, nos quemaremos al final.

Perdón si me he puesto un poco dramático, el vaso esta medio lleno y hay un océano azul de oportunidades para todas las empresas. Requisito esencial; abrir los ojos para verlo.

No rematemos a nuestra empresa sin fe en sus capacidades de salvación. Llama a House y al menos dejarle experimentar nuevas estrategias.

martes, 24 de noviembre de 2009

MI MUNDO EN UNA NUBE

Nadie debe dudar que el e-book será el regalo estrella estas navidades. Al principio, nos surgirán sentimientos contradictorios, sentiremos que estamos traicionando algo tan bonito como un libro. Su practicidad se impondrá a nuestros sentimientos y lo convertirá en uno de nuestros mejores compañeros.
Darwing, interpretaría esta evolución, como la capacidad de adaptación del humano al entorno. Pisos pequeños, poco equipaje. A partir de ahora, nos podremos cambiar de casa sin libros, sin álbunes de fotos, sin discos, sin enciclopedias, sin equipo de música, sin despertador. Solo nos bastará con llevar nuestro portátil, nuestro smartphone y nuestro e-book. No necesitaremos librerías ni tantos muebles para almacenar. Nuestro mundo, estará en un disco duro que tampoco estará en casa, nuestro mundo estará en una nube donde se almacenaran todos nuestros datos. Cuando alguien muera, será muy fácil recordarle, solo necesitaremos la contraseña para entrar en su nube.

jueves, 29 de octubre de 2009

INNOVAR, ¿FÓRMULA MÁGICA?

En respuesta a la pregunta del millón: ¿Cómo innovar y transformar en la empresa? obviamente no tengo una respuesta absoluta, ni creo q nadie la tenga. "Innovar" es una palabra de moda, un termino recurrente para speakers, visionarios del futuro, etc, y para todos aquellos q ante el desconocimiento de una respuesta concreta o de soluciones, utilizan una palabra tildada de mágica. Como toda magia, la convierten en una palabra abstracta vacía de aplicación real. Hace un tiempo, la palabra de moda era "sinergía" y no había discurso en el q no apareciera.
"Innovar" es innato a todo empresario y empresa. Es la razón misma de su éxito y de su pervivencia en el futuro. Todas las empresas innovan desde su creación hasta su final. ¿Qué ha cambiado?: el periodo de vigencia de las innovaciones y su protagonismo en la gestión de la empresa. Esta vigencia en algunos sectores provoca vértigo.

En mi opinión, innovar es realizar cualquier cambio q aporte ventajas a nuestro producto, gestión o mercado. Lo complejo hoy, es dotar a nuestra empresa de una innovación continua impuesta por el mercado. Ello ha de convertirla en una empresa flexible capaz de comer en un mercado q parece un "chicle". Es la evolución, las empresas han pasado de responder al mercado con producción, intuición, investigación de mercado a la innovación. A esta ya no le basta con una investigación anual de mercado, necesita estar escuchándolo constantemente. El cliente se convierte en nuestra pareja y para conservarlo hay q saber escuchar e interpretar. En algún sitio leí q el amor es como una flor q hay q regarla todos los días.

Si es como una pareja, nos asustará ver la cantidad de divorcios q hay hoy día. Seguro q el porcentaje es muy similar a los clientes infieles a nuestra empresa.

Pero dejémonos de divagar y vallamos a intentar dar una respuesta. Para innovar en la empresa lo primero es establecer un protocolo. Plasmar desde las distintas formas para generar ideas a su periodo de implantación, su coste y su ROI. Debemos establecer los canales de información con el personal de la empresa, con los clientes y siempre soy partidario de incorporar un pequeño consejo externo para contribuir a la generación y evaluación.

Efectivamente, como algunos me comentáis, falta formación en las empresas referente a protocolarizar la innovación. Como la implantación de un nuevo sistema informático requiere de un periodo de rodaje paralelo a la formación. Todo el mundo debe ser consciente de la importancia real al igual q lo deben ser en la implantación de un CRM para q este sea eficaz.

Un sistema de tutorización en los primeros meses es vital para evitar errar en las innovaciones. Este se podría desarrollar mediante un consejo de innovación formado por distintos expertos q evaluasen las distintas propuestas.

Como no es una fórmula mágica, unas conseguirán el éxito y otras no a pesar de un exhaustivo control. No confundamos innovación con resultados a corto plazo. Una innovación eficaz es una inversión a medio y largo plazo

viernes, 23 de octubre de 2009

Adaptar la empresa versus transformarla

Un punto de partida esencial para afrontar los nuevos tiempos, es verificar si el modelo actual de empresa; clientes, productos, procesos, es "actual". Ante las crisis las empresas tienen claro q algo hay q cambiar. Lo natural es volver hacia atrás; reducir personal, producción, gastos en publicidad, etc. Es decir, deshacer lo hecho en los años de abundancia y desenfreno. Volver al estado inicial anterior a las vacas gordas. Este principio fácil, no responde a una visión actual del mercado, responde a continuar haciendo lo mismo, pero con menor intensidad. Reducir los costes, es siempre bueno pues aumenta la eficiencia de la empresa. Reducir personal, es implícito a renunciar a una porción de la tarta, a descartar conquistar nuevos clientes, a mantener una cuota de mercado con mínimos recursos. En resumen, a seguir siendo el mismo pero más pequeño. ¿Se acuerdan del comercio de la esquina q fue reduciendo hasta q se quedo solo el dueño con los muebles del abuelo?

Deberemos analizar si el nuevo mercado es el mismo q el anterior a las vacas gordas. Seguro q no. Los clientes han vivido muchas experiencias nuevas, han probado muchos productos, seguro q sus criterios de elección han cambiado. Seguro q sus expectativas son distintas.

Otra opción es transformar la empresa. Entiendo por transformar, una reflexión abierta en torno a propuestas de innovación y su posterior implantación. Estas propuestas deben partir de todas las personas de la empresa y por supuesto de los clientes. Pero como no buscamos "seguir haciendo lo mismo", preguntaremos también a los no - clientes. Digo yo q pensando, alguno podremos captar. Este nuevo mercado, supone un cambio en los atributos determinantes de los productos o servicios. ¿Estamos posicionados en base a ellos? .

La velocidad de cambio de los mercados, se esta acelerando a la velocidad de la luz. Las empresas no pueden subsistir añadiendo o quitando una línea o turno de producción. Debemos transformarlas, en empresas flexibles capaces no ya de adaptarse a los cambios, sino capaces de saber vislumbrar los cambios. Tarea difícil q no por ello nos debe hacer renunciar. Ello no debe significar basar la estrategia en el corto plazo, en apagar fuegos. La estrategia debe ser sostenible y a largo plazo, pues es la única forma de alcanzar una rentabilidad adecuada. Tampoco se trata de crear y matar empresas constantemente para vivir del efecto champan.

Debemos cuestionarnos el modelo de empresa actual (seguro q es vertical), el binomio producto - cliente. ¿Tan imposible es convertir al no cliente en cliente de ese producto?. La incorporación de procesos de innovación, traerá un cuestionarse todos los procesos, una búsqueda de nuevos productos, de nuevos usos de los actuales, de nuevos mercados, de nuevos clientes. El adaptar la empresa al pasado, pensando q con ello sobreviviremos a las vacas flacas, nos llevará a la obsolescencia, a ser como la tienda de la esquina donde solo queda el dueño.

martes, 20 de octubre de 2009

Sobre el control por el control

La crisis ha generado muchas reflexiones y búsquedas de lo q estábamos haciendo mal en las empresas. Una primera autocrítica, nos lleva irremediablemente a deducir q la vorágine de los tiempos de abundancia, nos ha hecho olvidar los principales pilares de la gestión. Uno de los primeros pasos a dar, en busca de la excelencia en la gestión para superar aguas revueltas, es siempre el control. Para optimizar costes, debemos conocerlos en tiempo real, evitando los derroches de años anteriores. Para optimizar los recursos humanos, queremos convertirlos de alguna forma en socios, capaces de darlo todo, arrimando el hombro las 24 horas con la única recompensa de contribuir a la salvación de la empresa. Pilar Jericó incide acertadamente en esta obsesión por el control q+q contribuir a dinamizar la empresa, contribuye a su inmovilismo.

La gestión de las personas, como la gestión en general de la empresa en estos tiempos, es más difícil q nunca. La automotivación del personal, ya es complicada cuando ven caer sus ventas y se sienten perdidos sin saber donde ir. El agobio de mandos intermedios, para justificarse ante mandos supremos, hace la convivencia de los distintos estamentos de la empresa como la de un matrimonio al borde de la ruptura. El mando de látigo en mano, agobiado por los resultados no hace sino bloquear la estructura de la empresa.

Soy hombre de marketing, los datos nos pueden hacer ver en estos tiempos nuevas oportunidades. Pero si no somos capaces de traducirlos en acciones e ideas capaces de entusiasmar a todos los estamentos, será mejor dejarlos en el disco duro.

EL CONTROL POR EL CONTROL- PILAR JERICO

El control por el control, podría ser el lema de muchas empresas. Un amigo que acaba de ser nombrado director general de una empresa multinacional estadounidense me cometaba su frustración en el desarrollo de la gestión de personas. Tenía la intención de presentar su plan estratégico en las distintas sedes, pero las múltiples reuniones y video conferencias entre Europa y la Central le impedían practicamente moverse de su puesto. Y me temo que sus vivencias están a la orden del día.

Llevamos años hablando de la gestión de personas desde enfoques más humanistas que mecanicistas, pero creo que esto todavía no ha llegado a la gestión de la organización en su conjunto. Muchas compañías están asfixiando a sus equipos con la petición de datos y más datos. No cabe duda que la información es crucial para la toma de decisiones, pero ¿cuál es el nivel realmente necesario para aportar valor añadido? ¿Cuál es el coste de sobrecargar a los distintos equipos con reportes de todo tipo? El tiempo es limitado. Si se dedica a elaborar informes, como ocurre en muchas organizaciones, es materialmente imposible dedicarlo a estar con los clientes. Según la física cuántica el observador incide en lo observado. Si nosotros nos orientamos a establecer ratios, estaremos influyendo en el día a día de los equipos.

Hace años trabajé con un directivo que solicitaba que se introdujeran en un ordenador todos los datos de compras a mano porque no podía esperar a que a las 8 horas del día siguiente el sistema se lo facilitara automáticamente… Su ansiedad obligaba a una persona a estar tres horas diarias tecleando una información duplicada . Algo absurdo, pero así sucede todavía ahora en muchas empresas.

Lo cierto es que cualquier cambio en este sentido tiene dos dificultades: Por un lado el miedo de los directivos, cuanta más crisis, más necesidad de control, lo que llega a generar sin duda más estrés. Por otro lado la cantidad de departamentos cuya única existencia se basa en el seguimiento de dichos datos.

¿El control aporta valor? Ojala que la crisis haga replantearse a muchas organizaciones estos sistemas y que pese más las funciones donde se crea valor que aquellas que simplemente responden a ansiedades de directivos o a justificaciones de puestos de trabajo.


lunes, 5 de octubre de 2009

COMENTARIO EN EL BLOG DE ENRIQUE DANS

Augusto dijo...

Creo q lo importante de los datos no es su exactitud, sino su tendencia. También creo q el futuro de tv e internet será en pareja. El matrimonio supondrá una adaptación a cada telenauta. El formato de la publicidad es lo q esta por crear en este nuevo medio-

11:05 05-10-2009